- El nuevo PIDE definirá las prioridades, acciones y metas de la Universidad para los próximos cinco años, mediante un proceso participativo y basado en resultados, orientado a fortalecer la educación superior pública y su aporte al desarrollo sostenible del país.
Beatriz Rojas Gómez
Dirección de Comunicación y Mercadeo
La Universidad Técnica Nacional avanza en la construcción de su hoja de ruta para los próximos cinco años con la formulación del Plan Institucional de Desarrollo Estratégico (PIDE) 2027–2031, un instrumento clave que definirá prioridades, metas y acciones para fortalecer su aporte a la educación superior pública y al desarrollo del país.
Este proceso estratégico no solo orientará la gestión universitaria, sino que también busca responder a los principales desafíos nacionales en formación de talento, innovación, vinculación con los sectores productivos y desarrollo sostenible, mediante una planificación basada en resultados y construida de forma participativa.
La elaboración del PIDE se desarrolla a través de un modelo de trabajo estructurado que integra la toma de decisiones desde un Comité Directivo, el acompañamiento de un Equipo Técnico y la coordinación de la Dirección de Planificación Universitaria, garantizando rigor metodológico, transparencia y coherencia institucional.
Diagnóstico con participación nacional
Como punto de partida, la Universidad realizó un diagnóstico estratégico integral mediante un análisis FODA institucional. En esta etapa participaron 163 personas de la comunidad universitaria en talleres desarrollados en distintas sedes, con representación de personal administrativo (48%), docente (48%) y estudiantil (4%), y con una participación equilibrada por género (56% mujeres y 44% hombres).
El análisis del entorno externo incluyó además la consulta a sectores vinculados con la Universidad, que aportaron 59 respuestas provenientes de seis provincias, principalmente de Alajuela y San José. Destacó la participación del sector de servicios, comercio, transporte y tecnologías de información, que representó el 64% de los aportes, fortaleciendo así la conexión entre la planificación universitaria y la realidad productiva nacional.
Definición de rumbo institucional
En una segunda fase se desarrollaron talleres con autoridades universitarias para definir el marco estratégico institucional, que incluye misión, visión, valores y propuesta de valor público, junto con las líneas de acción prioritarias para el quinquenio. Este paso permite alinear la proyección institucional con las necesidades del país y con las transformaciones del entorno educativo y tecnológico.
Actualmente, el proceso se encuentra en la fase de diseño del Plan de Acción, donde se están definiendo las iniciativas concretas, los resultados esperados, los indicadores de seguimiento y las responsabilidades de ejecución. Este trabajo se realiza con las distintas instancias universitarias para asegurar articulación, pertinencia e impacto.
Seguimiento, evaluación y transparencia
En las próximas etapas se avanzará en la validación final del Plan de Acción, la integración de mecanismos de seguimiento y evaluación, y la elaboración y aprobación del documento definitivo, que funcionará como guía estratégica institucional para el período 2027–2031. La identidad visual del proceso fue desarrollada con el aporte de la Editorial UTN, fortaleciendo su comunicación y apropiación interna.
Como resultado de este proceso, la Universidad consolida una ruta estratégica construida con base en evidencia, participación y diálogo con su comunidad y con sectores externos, lo que permite anticipar escenarios, priorizar recursos y orientar decisiones con mayor claridad y responsabilidad. El PIDE 2027–2031 no será únicamente un documento de planificación, sino una herramienta de gestión viva, con metas medibles, mecanismos de seguimiento y evaluación, y espacios de mejora continua que permitirán ajustar acciones conforme evolucionen las necesidades del entorno nacional.
La formulación de este plan reafirma el papel de la Universidad como institución pública comprometida con la calidad, la pertinencia y la rendición de cuentas, así como con la formación de talento humano, la generación de conocimiento aplicado y la vinculación con los territorios y los sectores productivos. De esta manera, la planificación estratégica se convierte en un puente entre la visión académica y las demandas reales del país.
Con esta hoja de ruta para el próximo quinquenio, la Universidad proyecta un crecimiento ordenado, sostenible y con impacto social, fortaleciendo su capacidad de respuesta ante los retos de la educación superior y contribuyendo activamente al desarrollo económico, social y ambiental de Costa Rica, en beneficio de las actuales y futuras generaciones.